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El Señor de los Anillos,
¿alegoría de la tesis de doctorado?

de autor desconocido
Versión original en inglés
Traducción: Diego Seguí (Hláford) - Febrero 2002

La historia comienza con Frodo: un hobbit joven, bastante brillante, algo insatisfecho con lo que ha aprendido hasta ahora y con todos sus compañeros de regreso, en plan, según parece, de conseguir sendos trabajos, establecerse, y beber cerveza. También admira a su tutor y mentor, el mismísimo profesor emérito Gandalf, así que accede cuando Gandalf le sugiere que emprenda un pequeño proyecto para él (llevar el Anillo a Rivendel). Muy pronto conoce Frodo las fuerzas sombrías del miedo y la desesperación que lo asediarán durante el resto de su viaje y dejarán cicatrices indelebles en su psique, pero también se hace de algunos amigos útiles. En particular, pasa una noche en el pub con Aragorn, que como pupilo doctorado de Gandalf ha estado vagando por el mundo durante muchos años, y que se convierte en su consejero cuando Gandalf no está en las cercanías.

Luego de que Frodo ha completado su primer proyecto, Gandalf (junto con Elrond, director del departamento) propone extender el trabajo. Reúne un gran grupo de investigación, que incluye a los estudiantes de intercambio Gimli y Legolas, al doctor extranjero Boromir, y a algunos amigos de Frodo de sus días de estudiante. Frodo accede a intentar este proyecto mayor, aunque tiene sentimientos encontrados al respecto ("Yo llevaré el Anillo", dice, "aunque no sé por qué").

Enseguida, las cosas se ponen mal. En primer lugar, Gandalf desaparece y ya no interactúa con Frodo hasta que todo ha terminado (Frodo asume que su supervisor ha muerto: en realidad, ha hallado simplemente un asunto más interesante y está trabajando en él). En su primera conferencia internacional en Lórien, Frodo es terroríficamente interrogado por Galadriel, y traicionado por Boromir, que anhela quedarse con los créditos del trabajo para sí.

Frodo se aparta del resto del grupo: a partir de ahora, sólo discutirá su trabajo con Sam, un viejo amigo que en realidad no entiende de qué va todo eso, pero que en cualquier caso no duda en reconocer que Frodo es bastante más inteligente que él mismo. Entonces parte hacia Mordor.

El último y más oscuro período del viaje de Frodo representa la etapa de redacción, a medida que lucha por llegar al Monte del Destino (la entrega), y se encuentra con que la carga se hace cada día más pesada, y sin embargo es cada vez más parte de él mismo; la posibilidad de fracasar lo atemoriza cada vez más; y lo acosa la figura de Gollum, el estudiante que llevó el Anillo antes que él pero nunca llegó a escribir nada, y todavía ronda como una sombra consumida y celosa; y habla cada vez menos, ni siquiera con Sam. Cuando entrega el Anillo a las llamas, lo hace en desesperada confusión más que con confianza, y durante cierto tiempo el mundo le parece vacío.

Eventualmente, todo termina: el Anillo se ha ido, todos lo felicitan, y durante algunos días puede convencerse a sí mismo de que sus fatigas han concluido. Pero aún hay un obstáculo por delante: meses después, ya de vuelta en la Comarca, debe enfrentar al examinador externo Saruman, antiguo enemigo de Gandalf, que busca humillar y destruir al protegido de su rival. Con la ayuda de amigos y colegas, Frodo supera este trance, pero descubre que al final la victoria ya no tiene valor para él. Mientras sus amigos regresan para establecerse y encontrar trabajos y comenzar familias, Frodo permanece en el limbo; finalmente, junto a Gandalf, Elrond y muchos otros, se une a la fuga de cerebros por sobre el mar occidental, hacia el nuevo mundo que hay más allá.

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